Procesos formativos promueven liderazgo, derechos y nuevas masculinidades en Tungurahua.

Ambato, 13 de septiembre de 2025

En los territorios rurales del Ecuador, los jóvenes enfrentan múltiples desafíos: falta de oportunidades, migración, desigualdades de género y un limitado acceso a espacios de participación. Estos factores debilitan el relevo generacional y amenazan la sostenibilidad de las organizaciones comunitarias, fundamentales para la defensa del agua, la tierra y la vida. Frente a esta realidad, fortalecer el liderazgo juvenil se vuelve clave para promover comunidades resilientes, con capacidades para enfrentar el cambio climático y construir modelos de desarrollo más justos e inclusivos.

Con el impulso del Movimiento Indígena y Campesino de Tungurahua (MIT-A) y el acompañamiento técnico de SWISSAID Ecuador, 36 jóvenes hombres y mujeres participaron en un proceso formativo integral centrado en liderazgo comunitario, desarrollo personal, género, derechos y nuevas masculinidades.

Durante varias semanas, los jóvenes construyeron espacios de diálogo y reflexión sobre sus territorios, analizando los desafíos sociales, ambientales y culturales que atraviesa la ruralidad. A través de metodologías participativas, reflexionaron sobre la importancia de liderar desde el respeto, la equidad y la corresponsabilidad, reconociendo su rol como actores clave para el fortalecimiento organizativo y la gobernanza comunitaria.

El proceso contó con el apoyo del GAD Parroquial de San Fernando, World Vision, la Red de Jóvenes de Píllaro y la Cruz Roja de Tungurahua, consolidando una articulación institucional que permite ampliar el alcance y sostenibilidad de las acciones.

Un componente clave del programa fue el trabajo en nuevas masculinidades, donde los participantes cuestionaron patrones tradicionales de poder y reflexionaron sobre la importancia de relaciones más igualitarias en sus familias, comunidades y organizaciones. Esta transformación es esencial para promover entornos libres de violencia y fortalecer la participación plena de las mujeres jóvenes.

El proceso ha permitido:

  • Fortalecer las capacidades de 36 jóvenes para asumir roles de liderazgo en sus comunidades.
  • Impulsar una visión renovada del liderazgo, basada en derechos, equidad y servicio comunitario.
  • Promover prácticas de nuevas masculinidades, aportando a la prevención de violencias y a la convivencia armónica.
  • Reforzar la participación juvenil en espacios organizativos y de incidencia local.
  • Contribuir al relevo generacional en las organizaciones indígenas y campesinas de Tungurahua.

Estos avances representan un paso fundamental para asegurar la continuidad de la gestión comunitaria del territorio y para fortalecer la resiliencia organizativa frente a los desafíos climáticos y sociales.

Jaime Pacha, Presidente del MIT-A:
“Es necesario renovar los liderazgos, pero desde una mirada más humana. Estos jóvenes deben construir comunidades empáticas, resilientes y capaces de generar bienestar común. Agradecemos a SWISSAID por su apoyo técnico y financiero en este proceso.”

SWISSAID Ecuador invita a organizaciones aliadas, instituciones públicas, colectivos juveniles y ciudadanía a fortalecer los procesos de liderazgo rural. Trabajar con jóvenes es invertir en el futuro del territorio: es garantizar comunidades más justas, resilientes y comprometidas con la defensa del agua, la naturaleza y la vida.

Elaborado por: Verónica Villacrés

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